En esta región conviven dos cocinas: una, exclusivamente tridentina que resulta de una mezcla de costumbres vénetas, lombardas y habsburgas, y la segunda, cocina bolzanina con influencias alemanas y eslavas. Esta variedad de influencias bien se amalgamó, generando una gastronomía típica y peculiar.
Los habitantes del Trentino, como todos los del Véneto, son grandes consumidores de polenta. Esta, se prepara indiferentemente con la harina amarilla, con la de maíz o con mezclas de harinas de maíz, trigo, y también con patatas, para acompañar los platos de carne, pescado o las carnes de caza. También existen las polentas "pasticciate", que son lonchas de polenta fritas en manteca de cerdo y espolvoreadas con sal o con azúcar.
Gracias a una gran cantidad de champiñones se pueden realizar platos elaborados, compuestos también de carnes o pescados. Entre
los diferentes platos de origen habsburga tenemos el "gulash" y se pueden apreciar los "crauti" con carnes ahumadas y
los "canderli" (knodel), que son unas albondiguitas de pan, el "speck" (una especie de jamón crudo de la región) y muchos otros ingredientes. También son muy famosos, además del "speck", los excelentes quesos de los valles. La lista de los postres, como la de los vinos, es rica de sorpresas interesantes.