En esta región conviven hasta confundirse a veces, dos cocinas típicas: la friulana y la triestina. Ambas se basan en un gran consumo de judías, maíz, arroz, cebada, "crauti", nabo y verduras frescas en general, con acentos y influencias de la cocina véneta, húngara, eslava, hebraica, y griega, pero que han adquirido un inconfundible rasgo local.
Entre ellas se destacan, el "gulash" húngaro, el arroz a la griega, la liebre a la bohemia, la costilla a la vienesa. Mientras
que las sopas, como la jota y la sopa de judías friulana, que nacieron en el condado como platos paupérrimos, se han convertido
en comidas muy refinadas. Hay también una gran variedad de menestras de pasta o de arroz, que se componen de vez en cuando,
de lardo, judías, nabos, patas, lentejas, o salchicha.
Los risotti de pescado, los tallarines de atún, los ñoquis de pan con jamón, los "bigoli" (un espagueti típico véneto) con
anchoas, los "cialzons" (una especie de raviolis) son los primeros platos más típicos, mientras los segundos se reparten
equitativamente entre carnes y pescados. Los postres son muchos y variados, entre ellos se encuentran: la "gubana" y las "pinze".