Como no recordar Aquileia, se convirtió en colonia romana en el 181 a.C. y luego, considerada la segunda Roma gracias a sus
riquezas y a sus tráficos comerciales con Oriente. Y como olvidarse de Cividale, la capital de los Longobardos entre el siglo
VII y VIII. Tierra de grandes conquistas y de grandes batallas (desde la Serenisima Republica de Venecia hasta las invasiones
turcas, desde Bonaparte hasta los dos conflictos mundiales), el territorio de Udine conoció un gran éxodo migratorio, pero a
fines de los años 60 ha sido protagonista de un extraordinario crecimiento económico que nisiquiera el espantoso terremoto del
1976 ha logrado parar. La Provincia de Udine hoy día se considera en los primeros lugares de Italia gracias a su renta, a la
calidad de vida y a los fermentos culturales.
El idioma friulán nace del cepo de las lenguas neolatinas o románticas y, durante los siglos, se han enriquecido de ulteriores
elementos alemanes, eslavos y venetos. Con una Ley regional del 1996 el friulán se convirtió en objeto de tutela y de promoción
de parte de la Región Friuli-Venecia-Giulia con normativas que preveen la adopción de una grafía normalizada y su difusión.
Entre las iniciativas más notables en dicho ámbito, se encuentra la publicación de la Biblia en el idioma friulán, promovida
por la Diocesis.
Del punto de vista geográfico, el territorio de Udine puede ser dividido en seis zonas: Alpina (que comprende el Valcante, el
Canal del Ferro, la sierra cárnica principal y los canales de la Carnia, la cuenca de Sauris y los hornos Savorgnani), Prealpina
(sierra de los Musos, valles del Torre, valles del Nastisone, Prealpes Carnicos, grupo de montes Pramayor y grupo del monte
Cavallo), Colinar, Alta Llanura, Baja Llanura y Lagunar. Riquísimos son los recursos hídricos con 510 ríos y cursos de agua y
66 lagos.
Del punto de vista de la poblacián, el territorio de la provincia de Udine resulta ser dividido en 137 comunas en los cuales
la población está distribuida en pequeñas comunidades.
La industria friulana se caracteriza por una fuerte propensión a la exportación.